Hoy fui a buscar trabajo. Me postulé a un aviso de una página de búsqueda laboral y me llamaron. En mis primeras incursiones en esos ámbitos, a uno lo atendía el dueño del negocio o empresa, le preguntaba qué sabía hacer, qué estudiaba, en dónde había trabajado antes y quizás le miraba un poquito el culo.
Los tiempos cambian. En la búsqueda 2009 uno va a la Consultora, donde puede llegar a tener la desgracia de tener que esperar y escuchar conversaciones como esta:
Recepcionista: -Terrible la crisis mundial.
Invitada Especial a la Consultora: -Sí, acá la gente no se da cuenta. Está más preocupado el empleador pensando "ojalá que este sí sea el candidato que busco" que el que va a trabajar. La gente no se lo toma en serio. Yo tengo una hermana en Inglaterra y allá ya se está viendo
Recepcionista: -No sabía que tenías una hermana en Inglaterra.
Invitada Especial a la Consultora: -Sí, hace poquito fui a visitarla. ¡No sabés lo que es Londres! Los trenes, ¡no lo podés creer!, dicen que van a salir a las 10:08 ¡y salen a las 10:08!
Y las escaleras mecánicas de los subtes. ¡La gente que las sube parada se pone a la izquierda y los que las suben caminando se ponen a la derecha! ¡Todos tan ordenados!
Invitadaaaa, acá también el que va apurado va por la derecha y el que no por la izquierda. Vos debés ser de las que obstruyen el caminitooooo.
Invitadaaaa, si vas a Londres, y lo que más te gusta es que los trenes salen a horario y que la gente se ordena para salir de la boca del subte, dejá que viajemos los que miraríamos el Big Ben, pasearíamos por Abbey Road y charlaríamos con alguien que pase por ahí.
Invitadaaaa, queremos trabajar, pero si pagás $1500 por un trabajo de tiempo completo, probablemente me desconcentre un poco buscando algo mejor.
Después uno pasa y habla con la Licenciada. Ella te pregunta, cómo no, acerca de tu experiencia laboral y estudios cursados. Y también te pregunta con quién vivís, si sos propietaria o alquilás, si tenés novio y cómo se llama y de qué trabajaba tu papá.
Si todo sale bien, pasás a completar series de circulitos y numeritos, a dibujar a un señor bajo la lluvia y a relatar su historia en cinco renglones. Y a contar, en letra manuscrita por favor, qué fue lo mejor y lo peor que te pasó en la vida.
Y a escribir cuatro números al azar, de la cantidad de cifras que quieras.
Y si resulta que son los números de la suerte, el miércoles te llaman y tenés otra entrevista.
¿Llamarán?
¿Los llamo yo?
P.D: Dedicado a Lucas Carrasco, que quizás me pueda beneficiar con algún plan social para que deje de buscar laburo. O un pancho y una coca...pa pasar el día, al menos.
Otra cosa: quería poner la palabra Tilinga en algún momento para hablar de la Invitada Especial a la Consultora pero no encontré dónde. Aquí va entonces: Tilinga
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
2 comentarios:
Lo bueno de cruzarse con tilingas es poder decirles, con placer fonético, tilingas, no?
Sí pero viste, qué sé yo, me estoy cruzando con tanto tilingo/a que ya se me va a quedar sin significado la pobre palabra. No importa, encontraré palabras igual de placenteras y sinónimasssssssssss
Publicar un comentario