¡Qué fácil es ser de izquierda en Argentina! Es fácil porque sos inofensivo. Podés decir lo que quieras: que nacionalizarías al Citibank, que expropiarías a la totalidad de propietarios de bicicletas, que obligarías a todas las madres a que sus hijos se llamen José, lo que quieras. Total, ¿a cuántos representás? ¿cuántas chances hay de que lleves a la práctica tus declamaciones?
Eso pensaba ayer mientras veía a Luis Zamora en el programa de Lanata. La actitud de Lanata y los mensajes de sus oyentes iban en la misma dirección: no concuerdo con lo que propone, pero lo respeto mucho.
Si hiciéramos el ejercicio de imaginación de suponer a Zamora gobernando (ya sé, hay que poner en juego muuuuucha imaginación, equivalente a la que haría falta para escribir un cuento de Borges, por ejemplo; así que si tenés esa imaginación usala para escribir el cuento mejor) decía que si imaginamos a Zamora en el gobierno, ¿cuántos minutos tardaría esa misma gente que no concuerda pero lo respeta en decir que es un loco, un maníaco depresivo con rasgos esquizoides (la descalificación con diagnóstico médico se viene imponiendo exitosamente como insulto), un discípulo trasnochado de Stalin, un corruptotraidoralapatriademoniacomontonerograaaasaaaaaaaaaaa?
Así que, Zamorita, sabélo, se te respeta porque todo el mundo sabe que no vas a ocupar nunca un lugar de poder. Paradójicamente, se te respeta por testimonial.
Por supuesto que donde dice Zamora bien se puede escribir Solanas, Ripoll (esta da más perfil cómico, sí), y otros nombres que se me confunden entre sí.
Si intentaran hacer un 1% de lo que proponen los derrocarían sin piedad. Los mismos que hoy los escuchan con respeto.
jueves, 28 de mayo de 2009
lunes, 20 de abril de 2009
La Alegría de Creer
No creer es más fácil que creer. Porque creer implica tomar partido. En una relación, en la política, donde sea, creer es elegir algo y dejar de lado lo demás. Si elegís a un tipo (o a una mina) vas a tener que tolerar sus defectos y sacar la cara por esa persona si hace falta. Si no creés, podés sacar a relucir los defectos de todos, total, no estás casada/o con ninguno...
En política también es más fácil. Decir que todos son una mierda no te obliga a defender a nadie, a encontrar argumentos para decir por qué creés en este y no en cualquiera de los otros. Es como decir las minas son todas iguales o los hombres son todos unos pelotudos.
Es fracasar y echarle la culpa a los demás de tu fracaso.
Está bueno adherir a una opción política. Encontrarle virtudes y ver cómo se podrían remontar los defectos. Da alegría porque implica pensar que las cosas pueden seguir mejorando.
Si pensamos que las minas son todas iguales o los hombres unos pelotudos nos resignamos a estar solos para siempre.
¿Esos serían los niños ricos que tenían tristeza? Pobres...
En política también es más fácil. Decir que todos son una mierda no te obliga a defender a nadie, a encontrar argumentos para decir por qué creés en este y no en cualquiera de los otros. Es como decir las minas son todas iguales o los hombres son todos unos pelotudos.
Es fracasar y echarle la culpa a los demás de tu fracaso.
Está bueno adherir a una opción política. Encontrarle virtudes y ver cómo se podrían remontar los defectos. Da alegría porque implica pensar que las cosas pueden seguir mejorando.
Si pensamos que las minas son todas iguales o los hombres unos pelotudos nos resignamos a estar solos para siempre.
¿Esos serían los niños ricos que tenían tristeza? Pobres...
sábado, 18 de abril de 2009
Juntada
Un día como hoy pero hoy, un grupo de gente de bien, adherente a la propuesta K (es que no queda bien decir Kirchneristaaaassss! de una, hay que tener en cuenta que hay niños leyendo), se juntó en un oscuro reducto barrial, disimulado bajo la fachada de centro cultural.
Las personas allí reunidas, intoxicadas por el consumo de una bebida típica argentina conocida como mate, comenzaron a divagar, expresando un alto grado de adhesión a la actual gestión gubernamental ("modelo" fue la palabra que utilizaron para hacer referencia a ella) y mostrando su mayor o menor grado de CrisPasión -se comenta que hasta hubo quien, expeliendo espuma por la boca, comenzó a manifestarla a gritos, lo cual motivó que se lo redujera y se lo invitara gentilmente a apasionarse por otra cosa-
En fin, se aprovechó la tertulia para compartir experiencias, conocer caras nuevas con pensamientos coincidentes y se puso la semillita de nuevos encuentros para que la cigüeña traiga muchos más kirchneristas a esta patria.
¡Que sea con salú!
Las personas allí reunidas, intoxicadas por el consumo de una bebida típica argentina conocida como mate, comenzaron a divagar, expresando un alto grado de adhesión a la actual gestión gubernamental ("modelo" fue la palabra que utilizaron para hacer referencia a ella) y mostrando su mayor o menor grado de CrisPasión -se comenta que hasta hubo quien, expeliendo espuma por la boca, comenzó a manifestarla a gritos, lo cual motivó que se lo redujera y se lo invitara gentilmente a apasionarse por otra cosa-
En fin, se aprovechó la tertulia para compartir experiencias, conocer caras nuevas con pensamientos coincidentes y se puso la semillita de nuevos encuentros para que la cigüeña traiga muchos más kirchneristas a esta patria.
¡Que sea con salú!
miércoles, 15 de abril de 2009
Si el trabajo es salud, la salud es infelicidad
Hoy fue mi primer día de trabajo después de bastante tiempo. No recordaba lo feo que era trabajar. Cumplir horario. Tener un jefe al que rendirle cuentas. Tener un compañero nuevo (pobre, muy simpático) que me dice que vender publicidad es "apasionante". Tener que ser productivo.
Mi jefe me presentó a mis compañeros. A cada uno le decía: "ella es Paula, está con nosotros a prueba por tres meses". Como para que recuerdes, Paula, que la apasionante tarea de vender publicidad puede ser una oportunidad que se escape de tus manos si no sos todo lo productiva que necesitamos.
¿Qué hago? ¿Les pregunto a cada rato cómo están haciendo su trabajo? Eso demuestra interés pero puede ser molesto interrumpir a cada rato.
¿Me siento en un rincón hasta nueva orden? No estorbo pero no estoy siendo proactiva (hace 5 años nomás se ve que éramos todos pachorrientos porque no existía una palabra para denominar al salame que está todo el tiempo buscando más trabajo para hacer).
Trabajar no es lo peor que tiene el trabajo, definitivamente. Lo peor son los rituales que lo rodean. Para que lo llevara mejor, la cosa tendría que ser así: una persona experimentada pasa un día contándome detalladamente cómo lleva a cabo su trabajo. Al día siguiente me deja hacerlo a mí y me corrige lo que no aprendí bien. Después lo hago yo sola, ahí o en mi casa (después de todo, para vender publicidad sólo hace falta un teléfono y una compu). Me visto como quiero, trabajo dos horas sí, dos no, así hasta completar las 8. O trabajo más horas de tarde que de mañana. Como ravioles con estofado en mi escritorio mientras organizo las llamadas.
Pero no. Hay formas que mantener. En su nombre me pongo zapatitos de taco y me pinto los ojos, como ensaladita desodorizada y sonrío ante la entrada de desconocidos papanatas. Espero órdenes.
¿Por qué me la hacen difícil? ¿No seríamos todos más felices si trabajáramos sin tanta vueltita ritual?
¿Y quién me habrá dicho a mí que el objetivo del asunto es la felicidad, no?
Mi jefe me presentó a mis compañeros. A cada uno le decía: "ella es Paula, está con nosotros a prueba por tres meses". Como para que recuerdes, Paula, que la apasionante tarea de vender publicidad puede ser una oportunidad que se escape de tus manos si no sos todo lo productiva que necesitamos.
¿Qué hago? ¿Les pregunto a cada rato cómo están haciendo su trabajo? Eso demuestra interés pero puede ser molesto interrumpir a cada rato.
¿Me siento en un rincón hasta nueva orden? No estorbo pero no estoy siendo proactiva (hace 5 años nomás se ve que éramos todos pachorrientos porque no existía una palabra para denominar al salame que está todo el tiempo buscando más trabajo para hacer).
Trabajar no es lo peor que tiene el trabajo, definitivamente. Lo peor son los rituales que lo rodean. Para que lo llevara mejor, la cosa tendría que ser así: una persona experimentada pasa un día contándome detalladamente cómo lleva a cabo su trabajo. Al día siguiente me deja hacerlo a mí y me corrige lo que no aprendí bien. Después lo hago yo sola, ahí o en mi casa (después de todo, para vender publicidad sólo hace falta un teléfono y una compu). Me visto como quiero, trabajo dos horas sí, dos no, así hasta completar las 8. O trabajo más horas de tarde que de mañana. Como ravioles con estofado en mi escritorio mientras organizo las llamadas.
Pero no. Hay formas que mantener. En su nombre me pongo zapatitos de taco y me pinto los ojos, como ensaladita desodorizada y sonrío ante la entrada de desconocidos papanatas. Espero órdenes.
¿Por qué me la hacen difícil? ¿No seríamos todos más felices si trabajáramos sin tanta vueltita ritual?
¿Y quién me habrá dicho a mí que el objetivo del asunto es la felicidad, no?
miércoles, 8 de abril de 2009
¿Por qué no te abrís un blog?
Y sí...cualquier pelotudo tiene un blog. ¿Qué tiene de malo? Me parece casi necesario que cualquier pelotudo lo tenga. Seguramente va a ser más leído el del que escriba bien, el que tenga más información, el que sea más entretenido. Y el blog pelotudo será leído por algún amigo o por nadie.
Está bien aunque sea como ejercicio solitario de escritura, de puesta en palabras del pensamiento. Muchos comentaristas de Perfil o Crítica deberían tener su blog. No podrían escribir posts enteros repitiendo "andate conchuda" o "tremendo lo que está pasando". Se verían obligados a desarrollar ideas, a ¡armar frases enteras y coherentes! Tendrían que sostener argumentos, sincerar sus pensamientos o, al menos, empezar a ser concientes de ellos.
Si llegaran a ser más o menos leídos, tendrían que debatir con quienes piensen distinto, retrucar con más palabras e ideas.
Propongámosle a nuestro amigo gorilón -que muy probablemente ha de tener PC en su casa y unos minutitos de tiempo libre al día- que se arme un blog.
Llenemos el ciberespacio de pelotudos, en defensa propia.
Está bien aunque sea como ejercicio solitario de escritura, de puesta en palabras del pensamiento. Muchos comentaristas de Perfil o Crítica deberían tener su blog. No podrían escribir posts enteros repitiendo "andate conchuda" o "tremendo lo que está pasando". Se verían obligados a desarrollar ideas, a ¡armar frases enteras y coherentes! Tendrían que sostener argumentos, sincerar sus pensamientos o, al menos, empezar a ser concientes de ellos.
Si llegaran a ser más o menos leídos, tendrían que debatir con quienes piensen distinto, retrucar con más palabras e ideas.
Propongámosle a nuestro amigo gorilón -que muy probablemente ha de tener PC en su casa y unos minutitos de tiempo libre al día- que se arme un blog.
Llenemos el ciberespacio de pelotudos, en defensa propia.
lunes, 6 de abril de 2009
¡Inundemos el cuarto oscuro de vejetes!
Uno de los sectores más favorecidos por el actual gobierno es el de los viejos. Se han jubilado muchísimas mujeres mayores en este período. A veces ocurre que la Gente no repara en gracias a quién obtuvo el beneficio. Escuché decir "gracias a Dios", por ejemplo, "que mi madre se jubiló". Teniendo en cuenta que en el cuarto oscuro, el 28 de junio, no va a haber boletas de Dios, no estaría de más recordarles a nuestras ancianas madres, abuelas, tías y viejis que salen a barrer la vereda a la hora en que los demás van a trabajar, que no olviden que Dios -en todo caso-actuó personificado en la figura del Néstor.
Y que, en señal de agradecimiento, y previendo que se les pueda sacar, mermar, achicar ese beneficio, lo voten.
Bien. Hecha esta tarea de concientización con la/el vieji que tengamos a mano, lo indicado es, si se muestra resistente o achacoso -y siempre que no sea un retovado que escupe para arriba y quiere votar a algún neo-menemista- comprometer el acompañamiento el 28/6.
Yo ya voy a ir encargando un par de remises para las viejis que tengo a mano
¿Y Usted?
PD: Esta idea es un auto-plagio, porque originalmente era un comentario pequeño en el blog de Eva Row, pero como no tengo más de una idea por día y como quería escribir algo en mi blog, se las vendo por buena.
Y que, en señal de agradecimiento, y previendo que se les pueda sacar, mermar, achicar ese beneficio, lo voten.
Bien. Hecha esta tarea de concientización con la/el vieji que tengamos a mano, lo indicado es, si se muestra resistente o achacoso -y siempre que no sea un retovado que escupe para arriba y quiere votar a algún neo-menemista- comprometer el acompañamiento el 28/6.
Yo ya voy a ir encargando un par de remises para las viejis que tengo a mano
¿Y Usted?
PD: Esta idea es un auto-plagio, porque originalmente era un comentario pequeño en el blog de Eva Row, pero como no tengo más de una idea por día y como quería escribir algo en mi blog, se las vendo por buena.
viernes, 3 de abril de 2009
Diálogo y Consenso y al que no le gusta...mano dura!
Hay palabras que, de tan repetidas, se vacían de significado. Actualmente, cualquiera que vea una horita de noticiero televisivo diaria, utiliza Diálogo y Consenso (falta de) para criticar al gobierno de Cristina. Diálogo hay (los representantes del gobierno con la Mesa de Enlace -¿a quién enlazarán, ya que hablamos de palabras?-; debates parlamentarios, etc). El Consenso se busca: supongo que es partir de posiciones diferentes y ceder ambas partes. Eso también hay, hubo varias medidas para satisfacer a los permanentes insatisfechos agroarcas, que nunca serán suficientes, claro.
Pero aún así, se escucha repetir como un mantra Diálogo y Consenso. Y se vela a Alfonsín y el mantra sobrevuela el féretro. Él sí que era un modelo de Diálogo y Consenso.
Pero hay lugares donde Diálogo y Consenso no son bienvenidos.
Se-gu-ri-dad. Ahí necesitamos operar sobre el significado de otras palabras. Mano dura ya va quedando demodee y se perfila una bastante curiosa: derechos humanos. ¿Adónde están, eh, los de los derechos humanos?
Las declaraciones que hace poco hizo Tinelli “¡Paren con los Derechos Humanos y esas estupideces! al final todos los derechos los tienen los delincuentes" y que no son más que la enésima repetición de la misma frase me llaman la atención. ¿Por qué a alguien que habla de asaltos y crímenes se le pasa por la cabeza hablar de derechos humanos? ¿No sería más lógico que hablara de policía, criminales y leyes? ¿Se quiere instalar la idea de que "los de los derechos humanos" defienden asesinos?
Lo que me intriga es cómo se construyen estos slogans vacíos o manipulados en su significado y por qué es la derecha la que normalmente logra operar así sobre el lenguaje. ¿El sentido común es de derecha?
Pero aún así, se escucha repetir como un mantra Diálogo y Consenso. Y se vela a Alfonsín y el mantra sobrevuela el féretro. Él sí que era un modelo de Diálogo y Consenso.
Pero hay lugares donde Diálogo y Consenso no son bienvenidos.
Se-gu-ri-dad. Ahí necesitamos operar sobre el significado de otras palabras. Mano dura ya va quedando demodee y se perfila una bastante curiosa: derechos humanos. ¿Adónde están, eh, los de los derechos humanos?
Las declaraciones que hace poco hizo Tinelli “¡Paren con los Derechos Humanos y esas estupideces! al final todos los derechos los tienen los delincuentes" y que no son más que la enésima repetición de la misma frase me llaman la atención. ¿Por qué a alguien que habla de asaltos y crímenes se le pasa por la cabeza hablar de derechos humanos? ¿No sería más lógico que hablara de policía, criminales y leyes? ¿Se quiere instalar la idea de que "los de los derechos humanos" defienden asesinos?
Lo que me intriga es cómo se construyen estos slogans vacíos o manipulados en su significado y por qué es la derecha la que normalmente logra operar así sobre el lenguaje. ¿El sentido común es de derecha?
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